Uno de los errores más peligrosos que podemos hacer con nuestra pareja es ser demasiados posesivos con ella. Si tus inseguridades son tan severas que tienes que controlar cada acción de tu pareja, te aseguro que tú y tu pareja viven en un infierno.
Nadie quiere sentirse prisionero de nadie. Tal vez al principio es romántico escuchar las palabras “eres mía,” o “tú me perteneces”, pero si después andas diciendo “¿Donde andabas?” o “¿Quién está contigo?” estás poniendo en peligro lo que precisamente quieres proteger, ¡Tu relación!
Querer tomar posesión de alguien es una enfermedad. Es una forma de controlar y dominar a alguien que en verdad tienes miedo perder. Deja los celos y las inseguridades a un lado, porque repelan a tu pareja y matan la pasión.
Si tu pareja está contigo es porque quiere estar contigo y si es su decisión irse, entonces lo tienes que aceptar. No puedes retener a alguien que no te quiere. Sería un insulto para ti mismo.
Si amas a tu pareja y si quieres mantenerla enamorada de ti, entonces dale la libertad de ser la persona quien en verdad es. Ten fe en la fuerza del amor que han construido juntos. No lo destruyas con tus inseguridades.